Búsqueda personalizada

22/10/16

En el espacio

Orbitaba ignorando pesares de otros planetas heridos. El, ese hombre, se trasladaba desde un extremo hacia otro consultando, midiendo, geologías distantemente.
Pronto se dirigiría hacia algún mundo. Pese a que aún ignorase hacia cuál, permanecía en el espacio observándolos. Podía verlos a todos, a todos podía contemplar y escrutar –con arduo análisis- hasta elegir, derramando dudas dentro de la caldera de los azares, hasta optar. Y miraba, y expectaba silenciosamente ante el eterno ojo del universo plañidero.
Y había decidido, entre todos, por el de mayor tamaño, por el de mayores dimensiones. Ese respetaba sus ambiciones y no las codiciaba. Ese deslumbraba por sus satélites por más que su núcleo los acercara. Ese era el planeta, el de mayor tamaño, para él, para que ahí fuese un Dios, su Dios; y recrear, y propagar su autoritarismo en torno.
Pero, aquel hombre que vivía en el espacio, no había nacido ahí. El era oriundo de otro planeta, de otro de menor tamaño; y ovalado, y circunspecto en delicias dadas a él. Y era diminuto.
Aquel futuro Dios había optado, y, durante ese resplandor, hubo olvidado.

No hay comentarios: