Búsqueda personalizada

20/4/15

Falsos peldaños

Un peldaño, después otro. Uno a uno subo la escalera que me alejará de mi muerte. Sin barandas, solo asciendo olvidándome en pasos dados hacia un destino apacible.
Subía la escalera recordando elucubraciones hechas por otros contra mí. Elegí la orquesta, la maniobra de turbulencias delatando aquel destino injusto. Creí poder olvidar cada paso dado donde las injurias son nichos de una desesperada malevolencia con desatinos. Creí en las hogueras, en los buitres y los fangos angulosos; pero sobre estas maderas, sobre estos escalones no había señal de alejamiento alguno.
No volví mi vista hacia atrás, no columpié en la nada de los océanos esa vaga influencia pronta a cremarme. Y desestimé a mis perseguidores tras recónditas vueltas de unas maderas, ruindad de fugitivos.
Pero subo un escalón, después otro. Llego donde mis ancestros me aguardan: a ese inicioso tramo primario hasta que me atan. La escalera me muerde, se retrotraen sus simbologías hacia las laberínticas deformaciones de altares turbios para desmembrarme. La escalera se consagra e implanta en mi dorso dos varas de hierro. Perpetúa mi éxodo paralizando cada órgano ya venenoso. Y oro, suplico por la imprudencia de haber escalado un ritual falaz. Y oro, suplico por esa inefable insensatez cuando cada plegaria explorante es tacto, es piel ya jamás perteneciente.

No hay comentarios: