Búsqueda personalizada

1/8/14

Revuelto

Quien no se atreva a saberse con inquietud, nunca hallará los páramos de los torbellinos. Un huracán vierte su encono mediante cifras de otros órdenes sapientes; otro orden matemático incalculable y erudito, misógino y atroz.
Ante las claroscuridades de los días, se pergeña la salud de los vientos, los malsignos de lo oculto y las tentativas de las arbitrariedades. Aquellos que atraviesan volcanes; aquellos que sin temer doman a la parca, serán movedizas personas envolviéndose en sitiales con mellas autoritarias. Pero decae su música desde los revuelos inconmensurables llevándolos a atrevidas circunstancias. Son atraídos por infames artilugios donde la nada los conserva hasta sus próximos días lejanos al sol. Son conducidos por miasmas de encantos subterráneos y subidos a la carpa de los tiempos. Y jamás se ve en ellos a las bacterias de lo inútil, o intrascendente.
Alejado, distante, uno aprecia la luz. Otro la oscuridad. Y, durante los mismos atractivos, sus serenas ideologías revuelven al caótico torbellino conduciéndolos hasta un completo conocimiento de sus varias ideas.

No hay comentarios: