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22/8/08

Si atravesara tu vidrio

ningún tiempo sería capaz de medir la regla de mi videncia universal; si no lo atravesase, cedería mientras estés ahí. Siempre que estés del otro lado, frente a mí se reflejarán elementos, espacios que puedo olvidar, siempre que estés del otro lado. Esperás.
Hasta que no estemos juntos no podré saber cuál es tu reflejo, qué refleja el vidrio desde tu lado. Al estar acá, apretujado contra esto, presionando para quebrar y deshacer lo que sólo multiplica, agoto y desgano esperanzas. Al estar allá, sabés qué hay en tu lado sin saber nada del mío, como yo. Al estar yo acá y vos allá, cada uno ve sobre el vidrio y a su través. Ve lo que está detrás de cada cual y enfrente, aunque ignorando los reflejos del otro.
Hasta que no pueda atravesar este mural de siluetas fantasmales, inexistentes por no mostrarse donde están, no podré interpretarte. No puedo comprender ni la fresca claridad de tu mirar dándose, entregándose a mí para desaparecer nuestros recuerdos débiles, faltos de la desesperación del uno por el otro. Aunque puedo observar que vos deseás lo mismo. Querés romper este vidrio tanto como yo, olvidarlo: querés atravesarlo.
Cuando atraviese el vidrio, vos no hagas lo mismo. (Es mi mayor confidencia cristalina, clara pero no espejal). Cuando hacia allá vaya, que vos allá me esperes. Que vos me contengas, alises cada arruga triste pliego jamás vuelto a extender, a ser llana meseta para recibir de tu labio un grito cercano. Y que repetir tus besos aclare la tez que se ha opacado, herrumbrado junto al moho de este vidrio inventado para explicarme –o explicarte- tu alejamiento. Porque allá te creo.
Te creo delante de mí, no atrás, perdida. Te creo en mi futuro, sin pasados de céspedes embaldosados con sirenas de cemento. Aunque suponga que este espejo sea un vidrio sabré que jamás veré ningún porvenir, no hay más tiempo para quien ha vivido y revivido los presentes a tu lado.
Yo aún les hablaré a los recuerdos. Los esperaré hablando contra una pared, un espejo que reanima mi memoria, mi tempestad.

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